Hasta el 30 de octubre, todos los viernes a las 20.30 hs, en la plataforma online de TIMBRe4, se presenta Deathbook, una experiencia escénica por streaming, con las performances de Mar Mediavilla y Andrés Passeri. 

Bajo la dirección de Maxi Vecco, Deathbook es una obra corta de ciencia ficción que nos traslada a un futuro cercano, donde las personas han cambiado los templos religiosos por las apps y los nichos de los cementerios por los muros de las redes sociales. 

Deathbook, de hecho,  es el nombre de un sistema que reconstruye la personalidad del fallecido a partir de los datos almacenados en “la nube” durante su vida. El servicio ofrece a los familiares sesiones virtuales con un actor que, conectado al perfil, puede representar a la persona muerta de una manera increíblemente fiel. 

Ganadora del concurso de Entornos Virtuales del Instituto Nacional del Teatro, la obra fusiona tecnología y filosofía, y al final de cada emisión propone una charla con la audiencia que puede participar a través del chat, junto a una persona invitada especialmente para el encuentro. 

Para conocer algunos detalles más de la obra, que este viernes 25 de septiembre contará con  Eial Moldavsky para el encuentro post función, Palabras dialogó con Maxi Vecco, creador y director de Deathbook.

¿Cómo surge Deathbook?

Deathbook es una obra corta de ciencia ficción que empecé a escribir un año antes de la

pandemia y que, como la mayoría de mis proyectos personales, estaba inconclusa. Fue durante los primeros meses del confinamiento, cuando todavía creía que el encierro tenía que servirme para generar cambios profundos en mi manera de producir, que me senté frente al procesador de texto para darle un cierre. En medio de ese proceso, me enteré de un concurso del Instituto Nacional de Teatro sobre entornos virtuales, la mandé, y salió entre las ganadoras, y allí sentí que definitivamente tenía que hacerla.

¿Cómo fue el proceso de montaje?

En principio, pensaba en hacer una sola función, manteniendo a los actores increíbles que habían participado de la presentación del proyecto para el instituto, Mar Mediavilla, y Andrés Passeri, con quien  tengo una relación muy cercana, al punto que escribí la obra pensando en su voz. Lo cierto es que en ese proceso me surgieron ciertas dudas sobre el montaje, y me contacté con Fabio Petrucci, un reconocido productor de teatro independiente, que tomó la posta, y llevó la obra a un lugar que nunca me había imaginado.

¿Qué pasa con el público frente a la propuesta?

Entiendo que la obra impacta mucho, aunque la gente suele tener bastantes dificultades para traducir ese impacto en palabras no totalizadoras, o hablar en particular de lo que le pasa con la propuesta,  tal vez porque Deathbook invita a pensar la muerte, la propia, la de nuestros seres queridos, a reflexionar sobre el primer y el último gran miedo, y esa reflexión suele chocar con el lugar que el tema ocupa en nuestra cultura.

Finalmente, en relación a la modalidad virtual de la obra, ¿crees que este es un formato que llegó para quedarse? 

Realmente, no tengo una certeza en este punto, pero me parece que, de esta situación, vamos a ir saliendo en etapas, y con aperturas parciales, por lo cual, lo virtual va a continuar un largo tiempo más, justamente, para ir completando esas parcialidades.

En esa línea, creo que se va a ir generando un mix entre lo presencial y lo virtual, que veremos cómo evoluciona, pero que en el caso del teatro independiente puede ser también una fórmula para que las producciones puedan expandir sus posibilidades con costos más bajos.

Deathbook: todos los Viernes a las- 20.30 hs hasta el viernes 30 de octubre

Vía streaming –  aquí

Localidades: $250 – Entradas: aquí

Instagram: aquí

Duración total de la experiencia: 40 minutos

Sobre Maxi Vecco

Director y diseñador escénico argentino. Estudió comunicación, cine y dirección teatral. En 2004, se interesó por el uso de videoproyecciones como recurso escénico. Lo que comenzó como experimentación, se convirtió en un proyecto artístico que cuenta hoy con más de 80 diseños de video para obras teatrales, conciertos y eventos, instalándose como referente de este recurso. Su reconocimiento como creativo se expandió y lo llevó a otros roles como director, puestista,escenógrafo e iluminador, siempre utilizando las nuevas tecnologías como eje central de su universo. En el 2017 ingresó en la docencia creando la materia “Video Escénico”, término de su invención que se instaló y fue aceptado por la Asociación de Diseñadores Escénicos de Argentina.