Limonero, el sello dedicado a la publicación y difusión del libro ilustrado, obtuvo este mes el premio The White Ravens otorgado por la International Youth Library, la biblioteca de literatura infantil y juvenil más grande del mundo, que se encuentra en Munich, Alemania.

El galardón, que se otorgó en el marco del festival bienal White Ravens, que reúne a autores, ilustradores y profesionales relacionados con la literatura infantil y juvenil de todo el mundo, se sumó al premio a la mejor editorial de América del Sur y América Central recibido por Limonero en la 56 Feria del libro de Bologna, que tuvo lugar entre el 1 y el 4 de abril, en Italia

Específicamente, en este oportunidad el premio The White Ravens distinguió a la editorial por la publicación de Dentro de una cebra, obra de Micaela Chirif (textos) y Renato Moriconi (ilustraciones), que ya había recibido también este año la mención de honor en la categoría “Libros ilustrados para chicos”, del concurso Talking Pictures de la New York Rights Fair, la Feria del Libro de New York.

Para conocer algunos detalles más de este proyecto que en solo 5 años se ha consolidado como una de las editoriales independientes argentinas más pujantes y prestigiosas de la región, Palabras dialogó con Manuel Rud, director y cofundador, junto a Lulu Kirschenbaum, de Limonero.

¿Cómo nace Limonero y cuáles son las claves de su identidad?

Limonero nace hace 5 años, a partir de la necesidad y las ganas que teníamos con Lulu de desarrollar un proyecto editorial que rompa, o se oponga, a aquellos que veníamos desarrollando en nuestros trabajos habituales.

Los dos hace más de 20 años que trabajamos en el desarrollo de servicio editorial para grandes sellos de educación, que publican material para maestros y estudiantes que usa la comunidad hispana de Estados Unidos, y desde siempre, viendo pasar ante nuestros ojos un montón de material para chicos, soñamos con poder generar proyectos que no sean como los que hacíamos a pedido, donde los libros venían a  transmitir un contenido o un mensaje, para dedicarnos a generar obras dirigidas a que chicos y grandes disfruten de la pura lectura,  escapándole a la idea del libro infantil como un libro que viene a enseñar algo, o a dejar una moraleja, para centrarnos en  materiales dedicados a producir el puro disfrute, el puro goce lector.  Ese es el espíritu original con que Limonero nació en 2014, y que entiendo se cristaliza en nuestro catálogo, que ya cuenta con 22 títulos.

¿Crees que ese espíritu es la clave de los reconocimientos que obtuvo la editorial?

Las razones, al menos todas, por las que nos han reconocido claramente se nos escapan, aunque tal vez sí tienen que ver con la tozudez, porque me parece que nosotros comenzamos y seguimos publicando sin torcer el rumbo editorial en función de necesidades comerciales, resultados comerciales, etc.

En esa línea, creo que los colegas y especialistas que nos han distinguido ven este camino editorial firme e insistente en mantener la decisión de publicar exclusivamente lo que nos parece indispensable, nos gusta mucho y nos atrapa, algo que nos llena de orgullo y nos motiva.

¿Y en esa línea qué caracteriza específicamente a Dentro de una cebra que ha sido uno de los títulos más celebrados de estos 5 años?

Dentro de una Cebra es un libro muy particular, desde que recibimos el relato de Micaela Chirif, y cuando Renato Moriconi completó este texto con su trabajo gráfico, aportando otro sin fin de significados, sabíamos que era un libro que iba a causar cosas, incluso inquietud, porque es un libro difícil y extraño, que no es condescendiente con ningún sentido, es un libro abierto, de alguna manera cómico, pero también medio existencial, algo que a los niños les estimula mucho la imaginación, y a los adultos también los sorprende.

En Dentro de una cebra tenés un texto que es muy particular, impreciso, y un poco hermético, al que se le suman ilustraciones que también son muy particulares, que juegan con la idea de la mano alzada, como si fueran un boceto, en naranja, blanco y negro, y esa suma de particularidades entiendo es lo que ha sido premiado.

¿Además de esa obra por dónde recomendás comenzar a explorar el catálogo de la editorial? 

Voy a mencionarte los libros propios, ya que recomiendo todos, pero las traducciones son menos propias para el editor.

En ese marco, además de Dentro de una cebra, recomiendo Clara y el hombre en la ventana, de María Teresa Andruetto y Martina Trach, una obra que hemos traducido a varios idiomas, es también muy reconocida y premiada, y es bastante distinta a Dentro de una cebra, porque es una narración mucho más clásica, una historia más lineal, pero es una joya narrativa y gráfica.

Luego, sin duda, Quince ocasiones para pedir deseos en la calle, un libro más vanguardista, relacionado con el diseño gráfico, con textos de Nicolás Schuff e ilustraciones de Maguma, un artista plástico e ilustrador español. Finalmente, cualquiera de los de Albertine, una ilustradora suiza de quien acabamos de lanzar Bimbi,nuestro primer libro mudo.

Todas las Novedades de 2019

Bimbi, de Albertine

Limonero publica nuevamente a Albertine, la prestigiosa autora integral suiza de la que ya editó Mi Pequeño. En este oportunidad, se trata de Bimbi, una obra que nos transporta, a través de la simpleza y la profundidad de sus ilustraciones, a un sinfín de escenas posibles de la infancia, donde todos los niños se pueden encontrar, y los adultos son invitados a viajar a su propia niñez.

Este libro, íntimo, sin palabras y con silenciosos espacios blancos, cuyos trazos en lápiz (casi) pareciera podemos borrar, está repleto de historias que se disparan en la observación detenida, en la lectura compartida, y son inspiradores para la creación de relatos orales entre chicos y grandes.

Alguien como Antonio, de Susanna Mattiangeli y Mariachiara Di Giorgio.

Alguien como Antonio nos zambulle en el mundo interior de un niño, desde su mirada y su palabra. Las autoras construyen un personaje “inalcanzable”, que juega a las escondidas y poco después viaja al espacio en su traje de astronauta. Que se sumerge hasta el fondo de una pileta y, al dar vuelta la página, se interna en la espesa selva, escabulléndose entre los distintos espacios, una y otra vez. Un niño como Antonio puede ser mucho más de lo que parece.

Con su capacidad de transformar experiencias cotidianas a través de la fantasía o de mostrarnos sus diferentes facetas según esté con los adultos o con sus pares, en un micro, leyendo o nadando, Antonio conecta al lector con la posibilidad que ofrece la imaginación en el mundo de los niños, haciendo que la vida sea una aventura. Algo así también nos hace vivir la literatura y eso nos lo irán recordando las ilustraciones, donde Antonio se cruzará con escenas y personajes clásicos que forman parte de nuestra cultura.

Una gran historia de vaqueros, de Delphine Perret.

“Esta es la historia de un vaquero, pero lo reemplacé por un mono porque me dijeron que un vaquero, con sus dientes amarillos y su cara de malo, daría muchísimo miedo”.

La autora integral francesa Delphine Perret realiza un fantástico relato sobre las peripecias de un mono, cuya deliciosa banana lo acompaña en heroicas aventuras en el lejano oeste. Delphine Perret publicó más de treinta libros como ilustradora y autora integral; con Limonero ya había publicado los aclamados Bigudí y Santa Fruta.

Una rosa en la trompa de un elefante, de António José Forte & Mariana Malhão.

Un texto poético surrealista del portugués António José Forte (1931-1988), con humorísticas y coloridas ilustraciones de la joven, también portuguesa, Mariana Malhão. Ambos dan forma a un diálogo vivo e inspirado entre texto e imagen. Estos poemas fueron publicados originalmente en 1971, y rápidamente se convirtieron en favoritos de muchos niños. Hoy, se presentan recuperados para los lectores de nuestro tiempo, con el vigor de una nueva interpretación gráfica.

Dentro de una cebra, de Micaela Chirif y Renato Moriconi

A veces vemos la vida de frente y a veces solo de costado. A veces la miramos a través de la ventana, desde un balcón o protegidos tras unos enormes anteojos. Hay momentos en que la vemos toda a cuadritos y momentos en que se pinta entera de rosa. Todos hemos visto en alguna ocasión lo que nos rodea desde un lugar peculiar, pero… ¿Cómo se ve la vida desde dentro de una cebra?

Clara y el hombre en la ventana, de María Teresa Andruetto y Martina Trach.

Esta historia que transcurre en los años ‘50, en un caserío sin escuela ni biblioteca, entre una niña que lleva a los vecinos la ropa limpia que su mamá lava, y un hombre que vive encerrado en su casa. Ella le deja la ropa en la puerta, él le presta libros. Él no sale de su casa, mira la vida a través de una ventana. Ella, le habla del mundo que sigue girando afuera: los pájaros, las plantas, las flores y el arroyo que da nombre al pueblo. Así, la niña se enamora de los cuentos que lee y el hombre va perdiendo de a poco su miedo al exterior, a partir de esta relación que transforma la vida de ambos.